Thursday, September 28, 2006

Nadie ....

Te pregunto
y tu no respondes.
Si me contestas,
no preguntas.
Nadie sabe...cómo estoy.

En mi cara verías mil facetas..
¿pero no notas cuando estoy mal?
En mi hay tristeza..
Pero nadie se interesó jamás...
Nadie sabe cómo estoy.

No soy un fantasma
ni un espíritu.
Pero nadie me ve.
Paso a través de sus vidas
tan transparemente.
Me desplazo sin existir.
Nadie sabe si estoy...

Nadie me oye
y no soy mudo.
Nadie me habla
y no sordo.
Nadie me toca
y no tengo lepra.
Nadie me besa,
en mis labios mi cariño está presa.
Nadie sabe si estoy...

Tengo cosas para decir..
Tantas cosas para contar..
Pero no tengo a nadie que me acompañe..
Ni a quien contárselas...
Nadie sabe cómo estoy...

Si no estoy a tu lado
Si no estoy oyendo tu voz,
Si no cumples conmigo..
Nadie sabrá qué estoy...

Nadie sabe si estoy..
Nadie sabe cómo estoy..
Nadie sabe para qué estoy..
Nadie quiere saber...

DGV(15-8-06)

Lo que no te mata..

Lo que no te mata, te hace más fuerte...

Éstos golpes en las piernas, son porque siempre me han puesto enormes obstáculos.
Mis rodillas están desgastadas, porque cuando me caía, con ellas me sostenía, para no perder.
Éstas heridas en mis manos, son porque un día alguien me pidió ayuda, yo se la dí, pero
me quemó mis palmas.
Éstas heridas en mis brazos, son porque un día tendí una mano, pero me agarraron de los
hombros.
Mis dedos están lastimados, porque tuve que escalar por los lugares más difíciles para
llegar a donde estoy.
Mis codos están lastimados, porque con ellos seguía cuando mis rodillas no podían, jamás
me vencí.
Mi espalda está rota, de cargar con tanto dolor y sufrimiento.
Mis huesos están triturados, de lo apretado que estuve en ciertos momentos(pero siempre salí
a flote)
Tengo problemas en los oídos, de escuchar tanta porquería.
Éstos ojos tan tristes, son consecuencia de tanta humillación y soledad.
Mi boca está partida, porque un día hablé de más, y un severo golpe recibí.
Mi corazón está roto, porque creí en el amor, pero luego me di cuenta de que era mentira.
Mi mente está quemada, de tanto pensar qué camino seguir.
Mi orgullo está dañado, de sufrir la traición de otros y de mí mismo.
Mi lengua no tiene pelos, porque aprendí que la verdad es el mejor camino.
Mi alma está resquebrajada, de caer y tropezarme una y otra vez.

Con el tiempo me hice más fuerte. Irónico, porque el tiempo me mata.
¿Entonces, si lo que no te mata, te hace mas fuerte.... qué se hace con el tiempo?

DGV(17-8-06)

Lección de Vida

Lección de vida.-.

Lorena y Ofelia eran dos muy buenas amigas.Normales, como todas.De unos de 15 años cada una.Lindas, sin duda.Eran de esas chicas 'snob', de las que les gustaba ir a bailar y tener noviasgos de pocos días, además de besos sin significado amoroso alguno.En fin, aventureras y 'gatas', como las de ahora.Siempre hablaban de chicos: del primo de...;del hermano de; y cosas así.Siempre buscando hombres mayores.
Lorena tenía un novio de 19 años, a punto de 20.Ofelia estaba sola. Pero, al poco tiempo, las cosas iban a cambiar.
Comenzaron a llevar bajas notas a la casa y tenían muy mala conduncta. Pasaban las '25 horas' del día entre amigos y amigas.Los sábados, al boliche. Sin embargo, a causa de su situación escolar y de conducta, los padres comenzaron a prohibirle cosas.Ésas cosas que más le gustaban.
Ya, los sábados, no iban a bailar.A la tarde estaban en casa, 'haciendo' la tarea o estudiando, si se les ocurría.Lorena no se veía más con su novio.Sólo salían para ir al colegio y pasaban todo el tiempo juntas en el recreo contásdose cómo le iba.Sentían que no tenían nada.

Al tiempo, falleció el cantante de su banda de cumbia villera preferida.Locas, como habían quedado, decidieron irse con él.Claro, pensaron inútilmente que ya no poseían nada, pues no reflexionaron nunca sobre qué es lo bueno de vivir. Eligieron tirarse debajo de un tren. No lo tenían lejos, simplemente a unas cuadras.

En el camino, una familia pobre les pidió dinero.Al verlas llorar y tristes, el padre de la familia le preguntó qué les sucedía. Ellas le contaron que no estaban felices, y que iban a suicidarse.Ellas le preguntaron si el aún sería feliz en su situación y el le dijo:
-Lo más importante lo tengo está a mi alrededor...Pobre o no, tengo amigos y familia.Recuerdos de tiempos buenos y la esperanza de su reaparición. El amor y aprecio de quienes me quieren, tengo fe y mucha humildad que me ha hecho más persona.
Las chicas, que siempre tuvieron todos los gustos, lo miraron pensando en cuán 'transtornado' para ellas estaba. El hombre les dijo que pensaran en ello antes de tirarse, de las cosas realmente buenas de la vida.Ellas se fueron decididas, aún , en tirarse.
En la parada de trenes, esperaron unos minutos hasta que un ruido anunció su llegada.Se tiraron antes de que pudieran verlo.Era de noche.Pero, en ése momento, comenzaron a pensar en las cosas que les contó el humilde hombre y se dieron cuenta de todo.

Novios temporales, besos sin sentido, boliches, el cantante, el novio de 19 años, no eran excusa suficiente para morir. Aún tenían a la familia, que los querían, con o sin baja nota en el colegio; novios,tenían mucho tiempo más; cantantes, morir por alguien que canta canciones sin sentido ni moral alguna, no era suficiente;pero lo más importante, era que se tenían a ellas, amigas desde jardín, una amistad de años, dos bellezas de mujeres, inteligentes, desperdiciadas por estúpidas excusas para morir. Reflexionaron, pero ya era demasiado tarde, una luz blanca de acercaba a toda velocidad a unos pocos metros...

¿Por qué tenemos que darnos cuenta de las cosas en los momentos más decisivos de nuestra vida?Pero aún, ¿hace falta estar al borde de la muerte para entender la realidad? Yo creo que no, pues, tal vez, si no hubiera reflexionado, vaya alguno a saber dónde estaría(o no) ahora.

D.G.V.

Niño

Cuando era niño...
Quería endulzar mi vida con una golosina.
Un beso me dab asco.
Mi imaginación creaba mundos infinitos en lo que todo era posible.
Me imaginaba de grande pero me gustaba vivir el presente.
No sabía lo que era la muerte, sólo todo era vivir.
Jugar era mi obligación y derecho.
Tenía toda oportunidad de equivocarme.
Mi responsabilidad era divertirme.
La plaza era mi lugar, mi palacio, mi reino.
Mis padres me protegían.
No había dolor.
No había lamento.
No había preocupaciones.
El viento me hacía libre.
Lloraba y conseguía.
Cuando era niño era feliz, muy feliz, simplemente porque no pensaba.

Hoy, que soy adolescente...
Quiero endulzar mi vida con un beso.
Ansío un beso.
Mi imaginación comienza a mostrarme límites y tengo que ver la realidad.
La muerte me hace pensar, debo aprovechar mi vida.
He adquirido muchas obligaciones y sino las cumplo, no tengo derechos.
Debo aprender de mis errores y no volver a cometerlos.
Mi responsabilidad se agranda y debo hacerme responsable de mi mísmo.
Mi lugar está en todas partes, no tengo un lugar definido.
Mis padres comienzan a liberarme, debo protegerme.
Hay dolor, por amor.
Hay lamento, por arrepentimiento.
Hay preocupaciones, por cada paso que hago en la vida.
El viento me sopla en contra.
Lloro y no consigo nada, debo levantarme si algo quiero hacer de mi vida.

Cuando era niño, era muy feliz. Ahora que soy adolescente, me cuesta serlo.
¿Por qué no tener alma de niño?

Estaciones

La primavera para mí no es el florecimiento
del amor ni de las rosas,
es el florecimiento de mi soledad,
mi tristeza, mi odio hacia las otras cosas.

En la primavera, el amor se riega,
miles de flores son cortadas,
mientras yo me seco en envidia
y ninguna flor me es regalada.

Pero no ha terminado la estación,
y aún no eres feliz.
Si la tristeza te ha perseguido,
no te rindas, aún puedes sonreír.

El verano, trae calor,
Insulta, a todo frescor,
Sequía de hojas, sequía de tierra,
sequía de mi corazón.

Me insola la mente,
me quema el alma,
derrite mis sueños,
alarga mi dolor.

La estación está terminando,
pero aún no soy feliz.
La tristeza me ha perseguido,
pero aún puedo sonreír.

El otoño
seca las hojas,
pero se olvida de secar
mis lágrimas,
que de todas formas caen.

El frío amenaza con volver,
con pequeños contrastes de calor.
Mis malos recuerdos vuelven,
para lastimarme, y nuevamente alargar mi dolor.

Las hojas están siendo arrancadas por el viento,
y aún no sonreí.
Aún queda otra estación más,
para poder ser feliz.

El invierno trae consigo
el frío más penetrante.
Y junto a la soledad,
hacen un dúo impresionante.

Congela mi corazón,
hiela mis sentimientos.
No deja mover a mis labios,
que comienzan a resquebrajarse.

Me muero de frío,
y aún no soy feliz.
Ahora vuelve la primavera,
otro año sin sonreir.

DGV(25-6-9-06)

Wednesday, September 27, 2006

Niñez

Cuando era niño...
Quería endulzar mi vida con una golosina.
Un beso me dab asco.
Mi imaginación creaba mundos infinitos en lo que todo era posible.
Me imaginaba de grande pero me gustaba vivir el presente.
No sabía lo que era la muerte, sólo todo era vivir.
Jugar era mi obligación y derecho.
Tenía toda oportunidad de equivocarme.
Mi responsabilidad era divertirme.
La plaza era mi lugar, mi palacio, mi reino.
Mis padres me protegían.
No había dolor.
No había lamento.
No había preocupaciones.
El viento me hacía libre.
Lloraba y conseguía.
Cuando era niño era feliz, muy feliz, simplemente porque no pensaba.

Hoy, que soy adolescente...
Quiero endulzar mi vida con un beso.
Ansío un beso.
Mi imaginación comienza a mostrarme límites y tengo que ver la realidad.
La muerte me hace pensar, debo aprovechar mi vida.
He adquirido muchas obligaciones y sino las cumplo, no tengo derechos.
Debo aprender de mis errores y no volver a cometerlos.
Mi responsabilidad se agranda y debo hacerme responsable de mi mísmo.
Mi lugar está en todas partes, no tengo un lugar definido.
Mis padres comienzan a liberarme, debo protegerme.
Hay dolor, por amor.
Hay lamento, por arrepentimiento.
Hay preocupaciones, por cada paso que hago en la vida.
El viento me sopla en contra.
Lloro y no consigo nada, debo levantarme si algo quiero hacer de mi vida.

Cuando era niño, era muy feliz. Ahora que soy adolescente, me cuesta serlo.
¿Por qué no tener alma de niño?