Lección de Vida
Lección de vida.-.
Lorena y Ofelia eran dos muy buenas amigas.Normales, como todas.De unos de 15 años cada una.Lindas, sin duda.Eran de esas chicas 'snob', de las que les gustaba ir a bailar y tener noviasgos de pocos días, además de besos sin significado amoroso alguno.En fin, aventureras y 'gatas', como las de ahora.Siempre hablaban de chicos: del primo de...;del hermano de; y cosas así.Siempre buscando hombres mayores.
Lorena tenía un novio de 19 años, a punto de 20.Ofelia estaba sola. Pero, al poco tiempo, las cosas iban a cambiar.
Comenzaron a llevar bajas notas a la casa y tenían muy mala conduncta. Pasaban las '25 horas' del día entre amigos y amigas.Los sábados, al boliche. Sin embargo, a causa de su situación escolar y de conducta, los padres comenzaron a prohibirle cosas.Ésas cosas que más le gustaban.
Ya, los sábados, no iban a bailar.A la tarde estaban en casa, 'haciendo' la tarea o estudiando, si se les ocurría.Lorena no se veía más con su novio.Sólo salían para ir al colegio y pasaban todo el tiempo juntas en el recreo contásdose cómo le iba.Sentían que no tenían nada.
Al tiempo, falleció el cantante de su banda de cumbia villera preferida.Locas, como habían quedado, decidieron irse con él.Claro, pensaron inútilmente que ya no poseían nada, pues no reflexionaron nunca sobre qué es lo bueno de vivir. Eligieron tirarse debajo de un tren. No lo tenían lejos, simplemente a unas cuadras.
En el camino, una familia pobre les pidió dinero.Al verlas llorar y tristes, el padre de la familia le preguntó qué les sucedía. Ellas le contaron que no estaban felices, y que iban a suicidarse.Ellas le preguntaron si el aún sería feliz en su situación y el le dijo:
-Lo más importante lo tengo está a mi alrededor...Pobre o no, tengo amigos y familia.Recuerdos de tiempos buenos y la esperanza de su reaparición. El amor y aprecio de quienes me quieren, tengo fe y mucha humildad que me ha hecho más persona.
Las chicas, que siempre tuvieron todos los gustos, lo miraron pensando en cuán 'transtornado' para ellas estaba. El hombre les dijo que pensaran en ello antes de tirarse, de las cosas realmente buenas de la vida.Ellas se fueron decididas, aún , en tirarse.
En la parada de trenes, esperaron unos minutos hasta que un ruido anunció su llegada.Se tiraron antes de que pudieran verlo.Era de noche.Pero, en ése momento, comenzaron a pensar en las cosas que les contó el humilde hombre y se dieron cuenta de todo.
Novios temporales, besos sin sentido, boliches, el cantante, el novio de 19 años, no eran excusa suficiente para morir. Aún tenían a la familia, que los querían, con o sin baja nota en el colegio; novios,tenían mucho tiempo más; cantantes, morir por alguien que canta canciones sin sentido ni moral alguna, no era suficiente;pero lo más importante, era que se tenían a ellas, amigas desde jardín, una amistad de años, dos bellezas de mujeres, inteligentes, desperdiciadas por estúpidas excusas para morir. Reflexionaron, pero ya era demasiado tarde, una luz blanca de acercaba a toda velocidad a unos pocos metros...
¿Por qué tenemos que darnos cuenta de las cosas en los momentos más decisivos de nuestra vida?Pero aún, ¿hace falta estar al borde de la muerte para entender la realidad? Yo creo que no, pues, tal vez, si no hubiera reflexionado, vaya alguno a saber dónde estaría(o no) ahora.
D.G.V.
Lorena y Ofelia eran dos muy buenas amigas.Normales, como todas.De unos de 15 años cada una.Lindas, sin duda.Eran de esas chicas 'snob', de las que les gustaba ir a bailar y tener noviasgos de pocos días, además de besos sin significado amoroso alguno.En fin, aventureras y 'gatas', como las de ahora.Siempre hablaban de chicos: del primo de...;del hermano de; y cosas así.Siempre buscando hombres mayores.
Lorena tenía un novio de 19 años, a punto de 20.Ofelia estaba sola. Pero, al poco tiempo, las cosas iban a cambiar.
Comenzaron a llevar bajas notas a la casa y tenían muy mala conduncta. Pasaban las '25 horas' del día entre amigos y amigas.Los sábados, al boliche. Sin embargo, a causa de su situación escolar y de conducta, los padres comenzaron a prohibirle cosas.Ésas cosas que más le gustaban.
Ya, los sábados, no iban a bailar.A la tarde estaban en casa, 'haciendo' la tarea o estudiando, si se les ocurría.Lorena no se veía más con su novio.Sólo salían para ir al colegio y pasaban todo el tiempo juntas en el recreo contásdose cómo le iba.Sentían que no tenían nada.
Al tiempo, falleció el cantante de su banda de cumbia villera preferida.Locas, como habían quedado, decidieron irse con él.Claro, pensaron inútilmente que ya no poseían nada, pues no reflexionaron nunca sobre qué es lo bueno de vivir. Eligieron tirarse debajo de un tren. No lo tenían lejos, simplemente a unas cuadras.
En el camino, una familia pobre les pidió dinero.Al verlas llorar y tristes, el padre de la familia le preguntó qué les sucedía. Ellas le contaron que no estaban felices, y que iban a suicidarse.Ellas le preguntaron si el aún sería feliz en su situación y el le dijo:
-Lo más importante lo tengo está a mi alrededor...Pobre o no, tengo amigos y familia.Recuerdos de tiempos buenos y la esperanza de su reaparición. El amor y aprecio de quienes me quieren, tengo fe y mucha humildad que me ha hecho más persona.
Las chicas, que siempre tuvieron todos los gustos, lo miraron pensando en cuán 'transtornado' para ellas estaba. El hombre les dijo que pensaran en ello antes de tirarse, de las cosas realmente buenas de la vida.Ellas se fueron decididas, aún , en tirarse.
En la parada de trenes, esperaron unos minutos hasta que un ruido anunció su llegada.Se tiraron antes de que pudieran verlo.Era de noche.Pero, en ése momento, comenzaron a pensar en las cosas que les contó el humilde hombre y se dieron cuenta de todo.
Novios temporales, besos sin sentido, boliches, el cantante, el novio de 19 años, no eran excusa suficiente para morir. Aún tenían a la familia, que los querían, con o sin baja nota en el colegio; novios,tenían mucho tiempo más; cantantes, morir por alguien que canta canciones sin sentido ni moral alguna, no era suficiente;pero lo más importante, era que se tenían a ellas, amigas desde jardín, una amistad de años, dos bellezas de mujeres, inteligentes, desperdiciadas por estúpidas excusas para morir. Reflexionaron, pero ya era demasiado tarde, una luz blanca de acercaba a toda velocidad a unos pocos metros...
¿Por qué tenemos que darnos cuenta de las cosas en los momentos más decisivos de nuestra vida?Pero aún, ¿hace falta estar al borde de la muerte para entender la realidad? Yo creo que no, pues, tal vez, si no hubiera reflexionado, vaya alguno a saber dónde estaría(o no) ahora.
D.G.V.

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